Hoy  terminamos con este pequeño saludo diario.

Agradecemos que habéis estado con nosotros cada día, con los mejores deseos, con las mejores esperanzas.

El lema del curso nos seguirá acompañando a lo largo del verano: «Tú eres mi hijo/a amado/a», en cualquier momento, en cualquier circunstancia, recuerda: «Tú eres mi hijo amado» «Tú eres mi hija amada».

FELIZ VERANO